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LOS BOLSOS-CESTO DE ZARA

¿Que hace años que los regalaste? Mal hecho, darling, porque este año vas a ver más cestos en verano que polvorones en Navidad. Entra en Zara y compruébalo.

Todas hemos usado cestos de mimbre en verano, pero más bien para ir a darnos un baño. Si los llevábamos en otro momento, la vecina preguntaba: ¿Qué, de la playa? El propio cesto no era cómodo como bolso. Aparatoso, difícil de encajar una vez vestidas y abierto, de manera que cualquiera podría ver lo que guardamos dentro.

Aunque creamos que la moda se mueve poco, no es así, todo lo revisa para darle un giro y nuevo uso. En el caso de los cestos, la industria los ha reconvertido en bolsos de verano.

El año pasado, las instagrammers descubrieron en Bali un bolsito redondo de ratán hecho a mano. Así fue como el roundie bag dio la vuelta al planeta más rápido que el Phileas Fogg de Julio Verne. El negocio de la moda tuvo que aprender indonesio para poder adquirirlo, pero para el mes de julio ya nos lo encontrábamos hasta en la ensalada, a pesar de que aún era sólo accesible por internet.

Este año, Zara nos lo ofrece desde febrero, tiempo suficiente para que no nos pillen sin él los calores.  Quince bolsos-cesta  de diferentes formas, incluso uno de corazón rojo por San Valentín.

Pero pasemos al análisis ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de comprarlo?

*Tamaño. Nos guiamos por el mismo criterio que para cualquier otro bolso: debe ser proporcional al nuestro. Nada de mujer poderosa-bolso raquítico, ni al revés. Chicas menudas, bolso pequeño-mediano; chicas grandes, bolso mediano-grande.

*Forma. Si tenemos volumen arriba, debemos elegir bolsos que lo compensen: con redondeces, que abulten y sobresalgan. Si, por el contrario, somos de muslos redondeados, mejor formas rectas, cuadradas y con poco fondo.

*Color. Para chicas frías, los más claros y que tiren a arena; para cálidas, los que tiendan más a amarillento. El negro sirve para ambas al no ir cerca del rostro.

¿Por qué tiene tanto éxito y se comercializa? El ratán lo hace artesanal, los huecos del entrelazado lo aligeran ¿Consecuencia? Un soplo de brisa fresca sobre nuestros looks, los ubica en el buen tiempo y desdramatiza los más serios, tipo working. A diferencia de los bolsos de piel, que resultan un bloque compacto, los cesto casan de mil amores con tejidos vaporosos y colores estivales. Ese aire tan sutil y natural no encaja con el frío.

Pero la primavera ya ha puesto en marcha el cronómetro, así que corred ahora que hay surtido completo 😉

Espero que os sirva, Mar Gago

 

 

Mar
Diseñadora de moda, estilista, patronista, asesora de imagen, personal shopper y cool hunter por la Escuela Superior de Diseño y Moda Goymar y por la Escuela Superior Marcelo Macías. Gestiona el blog de moda “SE que ponerme” y colabora en suplementos de moda en prensa escrita, imparte cursos de imagen personal y trabaja como personal shopper y estilista.