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REBAJAS, REBAJAS, REBAJAS

No todo el mundo las disfruta porque pueden resultar estresantes. Tips para moverte por ellas como un crouton en la ensalada.

¡REBAJAS, babies! Hoy, contenido especialmente práctico para llegar, ver y vencer.

Uniforme. ¡Oh, sí! Camiseta blanca y pantalón neutro y cómodo. Sirven vaquero o malla, que hará efecto medias al probarnos vestidos y efecto pantalón para prendas superiores. Zapatos que se descalcen con parpadear: no cordones, no botas, no tacones. Chaqueta que se pueda plegar y bolso shopper para la botellita de agua. O mini bandolera/riñonera con lo mínimo para brazos libres.

La razón de este atuendo es cambiar los probadores -y sus colas- por cualquier espejo de la tienda (rápido y simple) y que lo que llevamos puesto no interfiera visualmente con lo que nos probamos.

Y otra cosa, nada de amigas. Si vas a comprar para ti, decide tú. Es día de mi-me-conmigo. Luego os dejamos quedar para un coffee break, tranquilas 😉

Pues henos aquí de Pravia, queridas mías: burros, perchas y gentes comprimidas, imposible ver la ropa. Uno, porque sacan todo el stock; dos, para que todo esté disponible y las dependientas, en vez de atender, puedan recolocar.

Son días de ajetreo en cualquier tipo de tienda, aunque más en low-cost. Solución: anticipar lo que buscamos. Tenemos toda la temporada y no diréis que no hemos ido haciendo resúmenes :-0

¿Qué tipo de compradora soy?

Práctica: Sólo compra de rebajas y para reponer: ropa de casa, lencería, deporte y básicos. Busca precio-calidad y atemporalidad.

Alemana (como me llaman en SQP por híper organizada). Sabe de antemano lo que va a adquirir, se lo ha probado y tiene la referencia o foto de la etiqueta, por lo que entra a tiro fijo en tienda o da todos los datos a un dependiente para que le confirme que está y dónde.

Ojeadora, que tiene una ligera de idea de lo que quiere, pero está abierta a darse un capricho.

Torera, que salta al ruedo sólo a por la ganga del día; de ésas que salen bien una de cada 45 veces. Ojo.

En la nube (ésta es mi socia), que no tiene ni ida de lo que se lleva ni qué comprar. Para ellas es buena idea mirar antes las webs.

Super-pro: chica lista. Contrata la ayuda de un/a Personal Shopper, que saben en qué tienda está lo que buscas, conocen las tendencias y dominan la imagen personal. En dos o tres horas, te pueden resolver todas las compras de temporada sin riesgo de devolución ni fallos en tu paleta de color o tipo de silueta; además de llevarte un montón de consejos personalizados. Y es que, hoy en día, por la fugacidad y poca especialización de la contratación -que sólo busca formar vendedores-, pedir consejo a un dependiente suele equivaler a preguntarle a un esquilador de ovejas. Habrá honrosas excepciones, como también habría justos en Sodoma, pero son eso: excepciones.

Y, bueno: días y horarios. Los locos primeros días son las mejores ocasiones de compra por abundancia de stock y las devoluciones de regalos navideños. Los jueves empieza a incrementarse el ritmo de ventas. Los lunes, las tiendas son un escenario nuclear: saqueadas el fin de semana y sin reposición. Los mejores días son martes y miércoles. Y  horarios, a primera hora o de sobremesa. Evitad a partir de las 18:00.

Preparadas, listas… ¡ya!

Espero que os sirva, Mar Gago

 

 

 

Mar
Diseñadora de moda, estilista, patronista, asesora de imagen, personal shopper y cool hunter por la Escuela Superior de Diseño y Moda Goymar y por la Escuela Superior Marcelo Macías. Gestiona el blog de moda “SE que ponerme” y colabora en suplementos de moda en prensa escrita, imparte cursos de imagen personal y trabaja como personal shopper y estilista.

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