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ROJO O AMARILLO

Siempre más de uno que de otro y nunca juntos ¿Por qué?

Ambos son colores primarios, junto con el azul. Sin embargo, el rojo gana por goleada. Rara es la persona que no lo haya usado alguna vez, mientras otros, de plano, se resisten al amarillo ¿y eso? Hay una extensa teoría del color y su significado y emociones, pero zapatero a tus zapatos: vamos a la perspectiva del vestir.

1- ¿Podemos combinarlos? Con éxito, difícilmente. De hecho, Carlos III los eligió como bandera sólo por ser los más visibles en el mar y menos confundibles con los barcos de otros países, para evitar conflictos por confusión. Es una combinación intensa, pero que no funciona ni resulta favorecedora a piel y silueta, que se ve bruscamente cortada en bandas.

2.-Separados, sí.

ROJO. Una mujer de rojo, perfecta para destacar en una fiesta multitudinaria o una reunión de trabajo -¡con diseño sobrio!- en inferioridad numérica con los hombres. El rojo tiene tonalidad para frías (cuando tiene pigmento azul), el conocido rojo valentino, y para cálidas (cuando se mezcla con algo de amarillo), que tira a anaranjado.

Es color de fuerza, pasión y poder. Recordad a Escarlata O´Hara (Lo Que El Viento Se Llevó) cuando, recién acusada de adulterio, aparece vestida de rojo en el cumpleaños de Ashley (¡tiene su Barbie!) . O a la protagonista de Pretty Woman camino de la ópera, reconvertida en «decente», cuando Gere tarda en reconocerla. O a Kelly LeBrock en La Mujer De Rojo, una Marilyn de los 80s.

Es un color que nos añadirá autoridad y movimiento, irradiando seguridad en nosotras mismas.

AMARILLO. Las vestidas de amarillo tienen menos adeptos. Un color llamativo (por eso se usa tanto en publicidad); contradictorio (su significado va siempre de un extremo a otro: del color de la infancia al de las hojas marchitas). El mundo del espectáculo lo acusa de gafe y no veréis a mucha celebrity de amarillo sobre la alfombra roja.

Es el más claro de los colores vivos, pero su ambigüedad hace a veces difícil dar con la tonalidad que nos sienta bien, pues existen más de 100.

Pero también simboliza lo espontáneo y la amabilidad. Pensad si no en aquellos Mr. Smile de los años 70, padres de los actuales emoticonos e igualmente amarillos, que dulcifican a diario nuestros mensajes.

3.- Rojo y Amarillo en la industria de la moda

ROJO. En low-cost encontramos infinidad de prendas en este color y a precio asequible. Ello se debe a que su tintado es agradecido, pues se agarra bien y uniformemente a los tejidos, ofreciéndonos tonalidades que van del anaranjado hasta el granate.

AMARILLO. Es muy inestable: un poco de naranja lo convierte en rojo, un poco de azul en verde, y algo de negro lo emborrona haciéndolo sucio. De ahí que sus tintadas a bajo coste no den tan buen resultado y las tonalidades de las prendas no nos aparezcan atractivas. Solemos decir no al amarillo, pero al rubio y al dorado, que no dejan de ser sus variantes.

Hoy en nuestro escaparate, estos colores, ahora que los conocéis mejor.

Espero que os sirva, Mar Gago.

 

 

 

 

Mar
Diseñadora de moda, estilista, patronista, asesora de imagen, personal shopper y cool hunter por la Escuela Superior de Diseño y Moda Goymar y por la Escuela Superior Marcelo Macías. Gestiona el blog de moda “SE que ponerme” y colabora en suplementos de moda en prensa escrita, imparte cursos de imagen personal y trabaja como personal shopper y estilista.

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